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Le Petit Prince

20 Nov

L’essentiel est invisible pour les yeux

 

Lo he leído varias veces, una y otra vez, y cada vez que lo leo, lo disfruto como si fuera nuevo, como si fuera la primera y la última vez que lo estuviese leyendo. El principito (Le petit prince en el original francés), es un libro que ha marcado definitivamente mi forma de leer, de apreciar la literatura, y sobre todo de vivir.

No soy muy dado a la crítica o la reseña literaria, por tanto, no puedo hacer un análisis de algún libro por gusto propio. En el caso de El principito esta idea se encuentra alejadísima. No soy capaz ni de considerar un análisis de esta obra, eso se lo dejo a los “expertos”, quienes han hablado hasta el cansancio de ella y aún así no terminan de asombrarse. Simplemente diré algunas cosas que me hace sentir cada vez y toda vez que leo este libro.

Quizás su autor Antoine de Saint-Exupéry nunca imaginó que al narrar algo así, estuviese creando algo que ahora es y será siempre una joya de la literatura universal. Y no se podría precisar para qué público estaba dirigida, pero al leerla, puedo sentir cómo toda mi sensibilidad me lleva a redescubrir todas las etapas de mi vida. Además, en mi corazón algo vibra, como un anhelo de querer ver el mundo en la forma que lo ve el principito y valorar así todas las cosas de la vida. Particularmente hay dos aspectos que siempre se manifiestan en mi sentir: el amor y la amistad. Como el principito, uno quisiera poder amar con esa intensidad ya sea una rosa, la vida, la libertad; de igual forma uno siempre está en busca, interminable búsqueda, de amigos. Atravesar todo el universo en busca de amigos, es la labor más pura que existe, porque siempre habrá alguien con quien podamos compartir los ritos de la domesticación, aunque este alguien sea un humilde zorrito.

Nunca dejaré de leer y releer esta obra, porque ha dejado huella en mi vida y mi alma, y algo así se lleva para toda la vida; tampoco puedo evitar que mis ojos se humedezcan cada vez que lo leo, y pienso que esto es signo de que aún soy capaz de la sensibilidad por la belleza y la inocencia en la vida.